viernes, 6 de mayo de 2011

Él........

Hace más de 2 meses la Ciudad de Riobamba, rindió homenaje a algunos personajes ilustres quienes con su ejemplo de vida han dado a la Sultana de los Ándes y Yo me atrevo a decir que al Ecuador una enseñanza de esfuerzo, constancia y de éxito.
Uno de esos personajes homenajeados fue Él..... mi padre, a quién quiero dedicarle este espacia de tiempo y de web, porque simplemente se lo merece,
A continuación, mi corta pero profunda carta que escribí para su libro......


ÉL



Descorcho una botella de vino tinto y le permito respirar por varios minutos para que su cuerpo mejore y de todo de sí, para mi disfrute personal; así mismo permito que Él tome su tiempo para asimilar lo que el mundo le da y empiezo diciéndole a Él gracias por darme consejos, darme recuerdos y darme un ejemplo de vida como ser humano.



No se cómo empezar a describirle al señor de mirada perdida, de pasos lentos y de pensamientos profundos tal vez si pudiera sacar de mi mente momentos ya idos y ponerlos en mi boca para decirles lo mucho que le amo sería más fácil y posiblemente más rápido.



Ya han pasado más de 28 años desde que Él me ha acompañado a todo lado; en un buen trayecto de mi camino llamado vida me soltó la mano y no fue hasta que cumplí 25 años que paré de reclamarle por eso, porque uno madura y comprende mejor con los años y ahora puedo decir que Él lo hizo simplemente porque me ama y muy posiblemente es lo que voy hacer con mis hijos.



Soy padre y Él abuelo, intento ser amigo de mis hijos y Él es amigo mío, trato de cumplir mis metas y Él me está esperando en una de ellas.



Ya estoy por mi segunda copa de vino y estoy sin encontrar la palabra que pueda decirle, por todo lo que Él me ha dado y me seguirá dando, no hablo de lo material sino de lo espiritual, que ni las montañas, ni los mares y ni la sociedad podrán hacer un obstáculo de esto. Y si hoy me pidieran hablar de Él, sería de constancia, de perseverancia, de felicidad en la vida, de egoísmo, sí, de vez en cuando de egoísmo en sí mismo por no darse tiempo a Él y si darle tiempo a todos nosotros.



Él, que con su trabajo diario dentro y fuera del hogar me ha enseñado a ser quien soy; y compartiendo una de mis metas en la vida, es llegar a ser igual que Él porque mejor no se puede.



Pasan los minutos y yo sigo tratando de plasmar mis sentimientos hacia Él en una hoja al mismo tiempo pasa por mi mente una pregunta, es suficiente plasmar todo lo que siento por Él en un papel?, con una sonrisa de sarcasmo me doy cuenta que NO, no basta escribirle a Él un te amo, un gracias, sería mejor demostrando con hechos antes de que cualquier de los dos partamos hacia el descanso. Y ya estoy terminado mi 3ra copa y mi corazón empieza a latir más fuerte ya que tengo, perdón que tenemos otro motivo para sentirnos orgullosos de compartir este tiempo y espacio con Él. No todos llegamos donde Él ha llegado, a ser alguien extraordinario en la sociedad, alguien que no solo se quedo con todo para Él, sino da todo para todos.



El teléfono suena y me logra despistarme un momento y al mismo tiempo me cobija una suave brisa y un recuerdo de Él, cuando con muletas me fue a ver jugar fútbol a mis 17 años de edad, que orgullo verle a Él gritando mi nombre y que felicidad cuando juntos acariciábamos las nubes. De pronto están a mi lado los duros momento que pasamos como familia cuando se quedo postrado por varios meses por un placer que Él tenía, el placer de volar y tal vez Él quiera volar, pero volar más alto que las nubles, más alto que las críticas por su filosofía de vida, al mismo alto que el amor a uno mismo, la felicidad.



Ya no tengo más escusas para escribir, ya que el vino se termino y aunque aquella silueta derrama una lágrima de color vino por su cuello y está ahí seduciéndome a descorchar otra botella, ya es hora de decir que Él es mi amigo, mi héroe, mi padre!



Gratitud a Él por todos los hermosos momento que me ha dado desde que tengo uso de razón y sencillamente por darme la vida.



Felipe Rivadeneira

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